"Oír no es escuchar": Al igual que ocurre con la visión, una cosa es mirar y otra bien distinta es ver. Podemos estar mirando un paisaje y fijarnos en la masía que hay en el valle. Podemos estar escuchando una orquesta y fijarnos en la melodía del violín solista. Para escuchar debemos tener la determinación consciente de querer enfocar y entender el sonido que nos interesa, y es así como podemos ir descodificando la realidad que nos rodea, de manera que tome un sentido para nosotros que nos impulse a responder a los estímulos.

La técnica de Tomatis consiste en la estimulación de la escucha para ayudar al sistema nervioso del paciente (a cualquier edad) a hacer un proceso de maduración y perfeccionamiento.