¿Qué son los reflejos primitivos?
Otras herramientas imprescindibles para el tratamiento de las dificultades de aprendizaje son los reflejos primitivos y la terapia de movimientos rítmicos:

Reflejos primitivos y visión

Los reflejos primitivos están presentes al nacer y se deberán haber integrado antes de los 3 años de edad. Algunos pueden reactivarse en situaciones de estrés o traumas.

Si los reflejos se mantienen más allá de los 6 a los 12 meses son una evidencia de un sistema neurológico inmaduro. Estos reflejos, si no están bien integrados, y permanecen activos afectaran no tan solo a sus habilidades motoras gruesas o finas sino también a la percepción visual o auditiva. Esto conllevará una afectación importante en algunas habilidades visuales como son los movimientos oculares, el sistema acomodativo que nos permite enfocar de lejos y de cerca y la visión binocular o visión en 3D.

Por ello es imprescindible realizar una evaluación y tratamiento del desarrollo motor del niño/a, es decir, de los reflejos primitivos, ya que es una base importante para el tratamiento de problemas visuales.

Algunos síntomas que pueden indicar la presencia de reflejos primitivos no integrados:
  • Hipersensibilidad auditiva o visual
  • Equilíbrio pobre
  • Malas posturas
  • Dificultad en La coordinación motora gruesa (movimientos cruzados coordinar dos lados del cuerpo, mano derecha pie izquierdo)
  • Dificultad en la coordinación motora fina (mala letra)
  • Problemas en control esfínter
  • Tendencia a caminar de puntitas
  • Problema de atención y concentración
Ejemplos

Reflejo tónico asimétrico del cuello (RTAC)

Este reflejo aparece sobre la semana 18 de gestación y debería estar integrado cuando el bebé ya tiene 6 meses de vida.

Este reflejo primitivo permite al bebé mover los brazos y las piernas dependiendo de la posición de la cabeza. El RTAC permite al niño/a realizar la primera coordinación ojo-mano y está presente en las primeras fijaciones oculares sobre objetos cercanos.

Si este reflejo no se integra correctamente se relaciona con movimientos oculares poco precisos y con problemas de visión binocular. Supone también un impedimento para una correcta integración inter-hemisférica y de este modo los niños/as que no tengan integrado este reflejo tendrán dificultades en la comprensión lectora y está muy relacionado con la dislexia.

También existe una implicación entre el RTAC y la libertad en el movimiento de las articulaciones implicadas en la “pinza” al escribir. Por ello se relaciona con problemas de coordinación fina ojo-mano.

Reflejo tónico simétrico del cuello (RTSC)

Este reflejo aparece cuando el bebé tiene 6 meses de edad y se inhibe entre los 9 y 11 meses.

Este reflejo ayuda al bebé a superar la gravedad al levantarse del suelo y ayuda a entrenar la acomodación (sistema de enfoque) ya que para integrarlo el niño/a pasa a mirar de lejos a cerca y al revés y también se amplia la distancia a la que verán bien.

Si este reflejo no se integra, los niños no aprenden a gatear. El RTSC se debe integrar para que la posición de los brazos y las piernas no dependa de la posición de la cabeza. Los niños que no tienen este reflejo integrado presentan malas posturas al sentarse en la mesa o en la escuela. Se acercan excesivamente al material de lectura y tienen una pobre coordinación ojo-mano.