Los programas de terapia visual, son individualizados y siguen un orden evolutivo adaptado a la edad de cada paciente.

El planteamiento del programa diferirá en función de si el paciente es un niño, un adulto o un deportista de élite.

La duración del programa de terapia visual depende del problema de cada persona, de sus necesidades y de sus objetivos personales. Son también muy importantes el grado de motivación del paciente y la cooperación de los padres en el caso de los niños.